
La fase de iniciación del programa consta de elaborar la Carta del Programa que define las
iniciativas, directrices, mecanismos de seguimiento y control, presupuestos y sobrecostos
para el programa de gestión de continuidad del negocio (BCM). Este debe contar con la
participación de las diferentes partes del negocio, incluyendo al Director de Información
(CIO), en su elaboración. Luego, se debe elaborar el Plan del Programa donde se
especifique paso a paso que se ejecutará, como va a ser financiado y cuando comenzará su
implementación según la criticidad de los procesos de la organización.
La fase de iniciación del proyecto consta de realizar la planificación de todo el proyecto de
implementación del BCM especificando los objetivos del proyecto, los resultados
esperados y expectativas de los actores claves en el proceso de negocio, las tareas que se
realizaran, los roles y sus responsables. Estos objetivos deben ser claros, medibles,
alcanzables, relevantes y duraderos en el tiempo para que permitan medir el proyecto
durante todo su ciclo de vida.
La fase de análisis del riesgo consta de realizar la identificación de riesgos, su evaluación y
análisis del impacto que producirían en el negocio. Esto ayuda a identificar los posibles
eventos que pudieran ocurrir, sus causas y consecuencias que traerían consigo. Inicia con
la identificación de los riesgos que logra su clasificación de acuerdo a la categorización
definida por la organización. Entre los más comunes se encuentran los desastres naturales,
artificiales, meteorológicos, geofísicos, accidentales, malintencionados, entre otros. Una
vez finalizado, se realiza una evaluación de estos riesgos para estimar y evaluar la
probabilidad de ocurrencia, frecuencia y el impacto que generaría. Estas labores se realizan
mediante trabajos de análisis estadísticos, datos históricos, revisiones de los activos de
tecnologías para conocer sus configuraciones y ubicaciones, etc.
La fase de selección de las estrategias para la mitigación de los riesgos identificados consta
de definir aquellos procedimientos que la empresa utilizará para enfrentar los riesgos que
identificó. Por ello, la empresa puede optar por transferir el riesgo hacia otra entidad
mediante la tercerización de una parte de su empresa, donde fue identificado el riesgo,
haciendo responsable a la otra parte de su gestión. También, se puede decidir por
minimizar el riesgo implementando controles como el caso de emplear la redundancia
dentro de una arquitectura de redes para eliminar los puntos únicos de fallo. Sin embargo,
existen algunos que no son posibles de transferir, reducir, eliminar o evitar; por tanto, la
empresa debe absorber este riesgo y destinar una parte financiera para implementar
39