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de hecho, se convierte en el estudio de la obediencia y del orden político. Este es un orden
político que, creado por un Estado que, como el leviatán o soberano, al concentrar obediencia,
crea paz.
La importancia de la obediencia en la teoría política y el juicio de Sócrates
La preocupación con la obediencia a las leyes y su relación con la teoría política no es nueva.
En el diálogo platónico El Critón, Sócrates ha sido condenado a muerte y, en vez de
contemplar su huída, busca calmar a su amigo, Critón, que ha organizado su fuga de Atenas,
e indicarle por qué debe enfrentar su condena. Si las leyes pudieran hablar, dice Sócrates,
dirían que al huir, las está destruyendo. Para Sócrates las leyes de su pequeña patria han sido
como sus padres y al desobedecerlas las heriría.44 La obediencia generalizada es quizás el
hecho político más importante, y uno que tomamos por hecho en la vida cotidiana. Pero en
momentos en donde no existe una obediencia a las leyes, se desmorona el orden político y se
producen escenarios de enorme violencia.45
El filósofo político Norberto Bobbio arguye que se puede entender a la filosofía política
occidental como el estudio del fundamento último del poder, es decir, como una disciplina
que “responde las preguntas ¿a quién debo obedecer? y ¿por qué?”.46 En la filosofía política
moderna, Hobbes, Locke, Spinoza, Rousseau, Kant y los demás contractualistas buscan
fundamentos morales para la obediencia al orden político; es decir que ellos, como el diálogo
de El Critón, buscan responder a la pregunta ¿por qué se debe obedecer? Max Weber, en
44 Platon, El Critón, 51d-52e, en Platón, The Last Days of Socrates, Penguin Books, 1965, p.92.
45 En 1988, por mencionar sólo un ejemplo, el Estado somalí se colapsó. La antropóloga Anna Simons
documentó los cambios ocurridos entre los habitantes de Mogadishu, registrando “una sensación de que el
mundo del que uno había dependido estaba fallando por completo”. El elemento social más notable fue el
aumento de la violencia y el sentido de inseguridad total emanado del hecho de que “una vez que el Estado no
podía proteger físicamente a sus ciudadanos de sus propios excesos o de los de los criminales”. Véase Anna
Simons, “Somalia and the Dissolution of the Nation-State”, American Anthropologist, 96, 1994, p.820
46 Norberto Bobbio, El filósofo y la política: antología, México, FCE, 2004, p.56.