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centrales comenzaron a vender su oro, lo cual contribuyó significativamente a la tendencia
bajista, al aumentar la oferta de oro en el mercado (Saavedra, 2014).
Entre los años 2000 y 2011 el precio del oro comenzó a aumentar nuevamente, impulsado por
varios factores. En el 2000 estalló la llamada burbuja punto com debido a una crisis en el sector
de empresas tecnológicas e internet, lo que dio pie a una recesión, un período de inseguridad
económica y el comienzo de un mercado en crecimiento para el oro. Sin embargo, fue en 2003
cuando se lanzó el primer ETF (fondo de inversión cotizado) de oro, que permitió que
inversores institucionales y grandes fondos puedan invertir en este activo de manera más
accesible, generando una importante entrada de capital y un aumento notable en el precio del
oro (Castellano, 2020). A partir de 2006, se inició la crisis subprime en Estados Unidos y en
2007 se desencadenó la crisis financiera, que posteriormente llevó a la Gran Recesión
(Saavedra, 2014), esto provocó que el precio del oro experimente un aumento significativo
debido a su condición como activo refugio en tiempos de incertidumbre económica.
Posteriormente, en 2009 los bancos centrales de paises emergentes comenzaron a comprar oro,
y se pusieron en marcha programas de expansión cuantitativa que implicaban la compra de
activos financieros, como bonos y deuda pública, para aumentar la oferta monetaria. Esto
provocó una caída en el valor de la moneda y un incremento en el precio de los activos
estimados en dicha moneda. Como resultado, el precio del oro logró un récord histórico en
2011, llegando a los 1920 USD/onza troy, lo que generó una burbuja financiera que finalmente
estalló (Castellano, 2020).
Luego, entre 2012 y 2017 la subida, similar a la ocurrida en los años 80, fue seguida por un
descenso, y el valor del oro alcanzó los 1600 USD/onza troy. En 2013, con la economía más
estable, los consumidores retomaron su consumo, lo que aprovecharon los inversores para
reducir gradualmente sus inversiones en oro, ocasionando que el metal experimente otra
bajada, llegando a los 1200 USD/onza troy. En 2015, la Reserva Federal de EE. UU., que había
bajado los intereses previamente, decidió aumentarlos nuevamente, impactando directamente
en el precio del oro, que cayó a 1180 USD/onza troy. En 2016, el BREXIT en Europa llevó a
una caída inesperada en los mercados y a un aumento del oro a 1300 USD/onza troy. En agosto
del mismo año, una nueva subida llevó al oro a 1400 USD/onza, debido a la postergación del
aumento de intereses por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos. En los meses
siguientes, el oro cayó a 1140 USD/onza troy debido al ascenso de Donald Trump como
presidente de Estados Unidos. En 2017, el oro subió un 13% (Carrión, 2023).