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Domingo 4 de enero de 2026
Entrevista
www.ladiscusion.cl
DIEGO CHACANA
diario@ladiscusion.cl
fotos: LA DIsCUsIÓN
En el marco de sus 81
años de vida, el Hogar
de Cristo anunció una
serie de cambios en
su forma de trabajo
en la Región de Ñuble, enfo-
cados en adecuar sus servicios
a las distintas realidades de
pobreza que existen hoy en el
territorio.
La institución inició un proce-
so de transformación que busca
abrirse más a la comunidad,
fortalecer el trabajo territorial
y reforzar el acompañamiento a
personas en situación de mayor
fragilidad.
Uno de los principales anun-
cios es que el edificio del Hogar
de Cristo en Chillán pasará a
funcionar como Centro Regio-
nal, abierto a la comunidad y
disponible para juntas de veci-
nos, organizaciones y personas
que requieran espacios para
reunirse, generar encuentros o
desarrollar acciones solidarias.
En este lugar continuarán ope-
rando los servicios de la insti-
tución y se habilitarán nuevas
líneas de apoyo.
Entre las novedades se en-
cuentra la implementación de
un centro integrado, orientado
a personas adultas mayores,
personas con discapacidad y
personas en situación de calle
que requieren apoyo para seguir
adelante en su vida de manera
autónoma.
Este espacio funcionará de
lunes a viernes y permitirá vin-
cular a las personas con áreas
como empleo, vivienda, salud,
recreación y redes sociales.
Eso sí, el cambio no estuvo
exento de polémica. Durante
2025 se anunció el cierre defi-
nitivo de la hospedería, por lo
que los servicios de noche ya no
funcionarán más en el hogar de
Chillán. Esto genero molestia en
los usuarios y también sembró
dudas sobre dónde pasará la
noche aquellas personas que
pernoctan en la calle.
El jefe de Operación Social
Maule Sur–Ñuble del Hogar
de Cristo, Mauricio Zorondo,
conversó con Radio La Discu-
sión sobre todos estos cambios
y volvió a indicar que el cierre
de la hospedería no es más
que una reestructuración, aun
cuando fueron desvinculados
trabajadores.
En ese sentido, se anunció
el inicio de un programa de
apoyo territorial para personas
en situación de calle, con foco
en trabajo, vivienda y salud, y
la ampliación de la cobertura
de sus programas de apoyo al
adulto mayor en las comunas
de Bulnes y San Carlos, dupli-
cando la atención de 30 a 60
personas.
Estos cambios, según Zorondo,
se enmarcan en una nueva forma
de acompañar a las personas,
priorizando el trabajo en los
territorios, el vínculo con las
comunidades y la construcción
de oportunidades desde los
propios espacios donde habitan
quienes enfrentan mayores
niveles de exclusión.
- ¿Qué anunció el Hogar de
Cristo en Chillán durante
las últimas semanas?
- El Hogar de Cristo está
cumpliendo 81 años de vida. En
este tiempo seguimos el legado
del Padre Hurtado y estamos
convencidos de construir una
cultura de respeto al pobre.
Durante todo este tiempo he-
mos ido adecuando cada vez más
nuestras maneras a las distintas
pobrezas que van surgiendo. La
pobreza que nosotros vivimos
hoy día no es la p
obreza que
vivía el Padre Hurtado cuando
comenzó el Hogar de Cristo.
En esas condiciones, lo que
estamos haciendo es un proceso
de transformación y de cambio
de las formas en que atende-
mos a las personas. Por eso,
en Chillán, lanzamos grandes
noticias, en nuestra dependen-
cia de calle Independencia con
Cocharcas.
El edificio que tenemos ahí
va a pasar ahora a ser nuestro
centro regional, abierto a toda
la comunidad. Las juntas de
vecinos y las personas que re-
quieran espacios para reunirse,
para generar una jornada o un
encuentro, van a poder tener
ese espacio a disposición de la
comunidad.
En ese lugar van a estar ope-
rando los servicios del Hogar de
Cristo. También vamos a estar
en condiciones de ofrecer ese
espacio para que otras personas
que hacen acciones solidarias
puedan usarlo como su lugar
de funcionamiento.
- ¿Qué tipo de servicios
nuevos se incorporan en este
espacio?
- Además de ser el centro re-
gional, vamos a tener servicios
nuevos. Parte de ese espacio
va a ser ocupado por un centro
integrado.
Se trata de un lugar donde las
personas con ciertas fragilidades,
ya sea porque son adultos mayo-
res, personas con discapacidad
o personas en situación de calle,
pero que requieren cierto apoyo
para cubrir esas fragilidades y
seguir adelante en su vida en
forma autónoma, van a tener
este espacio disponible.
Este centro va a funcionar de
lunes a viernes durante todo
el día. Ahí vamos a desarrollar
distintas acciones para que las
personas se puedan conectar
con empleo, vivienda y salud,
además de recreación y contacto
con otras personas, dependien-
do de las realidades de cada
persona.
Lo primero es lo que ocurre
en este lugar, pero además
estamos lanzando un nuevo
proceso de trabajo con las per-
sonas en situación de calle a
través de un programa de apoyo
territorial.
Este programa está orienta-
do a llegar a las personas en la
calle, orientarlas y trabajar con
ellas en un plan que les permita
salir de la calle, con foco puesto
principalmente en el trabajo, la
vivienda y la salud.
- ¿Por qué el Hogar de
Cristo sigue manteniendo un
foco central en las personas
en situación de calle?
- Las personas en situación
de calle han sido un motor del
Hogar de Cristo desde toda la
vida, y siguen siendo una nece-
sidad muy grande.
Pensamos que hay dos cues-
tiones clave. Primero, cuáles
son las acciones y propuestas
que permitan que esas personas
puedan dejar la calle, porque
creemos que la calle no es un
lugar adecuado para vivir. Por
eso ponemos el foco en el tra-
bajo, la vivienda y los temas de
salud.
En segundo lugar, entendemos
que las personas en situación
de calle son protagonistas de
su propia acción, pero también
está la comunidad y el entorno,
que pueden aportar mucho. Por
eso, junto con trabajar con las
personas, trabajamos con las
comunidades alrededor, para
que se incorporen a esta causa
de transformar la vida de esas
personas y ayudarles a salir de
la calle.
Ese es hoy nuestro servicio de
apoyo territorial a las personas
en situación de calle.
- En este proceso se cerró
la hospedería en Chillán.
¿Cómo se explica esa
decisión?
- Hace algunos meses anun-
ciamos que, en este proceso de
transformación que comenzó
en 2022 y que este año se ace-
leró, cesamos la operación de la
hospedería en Chillán.
En ese momento dijimos que
íbamos a iniciar otras acciones,
y eso es lo que hoy ya es una rea-
lidad. Creemos que este apoyo
que damos a las personas en su
territorio, en sus comunidades,
de manera individual, puede
dar mejores posibilidades para
que las personas puedan salir
de la calle.
Además, existen otros dis-
positivos que cumplen la tarea
de entregar alojamiento y otras
materias que antes se entrega-
ban en la hospedería. Hoy los
refuerzos están puestos en este
nuevo servicio que permita a las
personas salir de la calle.
- ¿Qué otros cambios
relevantes se están
implementando en la
región?
- Otra de las noticias que
queremos entregar precisa-
mente se relaciona con estos
cambios. Estamos ampliando
nuestra cobertura de atención
en los programas de apoyo al
adulto mayor.
En las comunas de Bulnes y San
Carlos estábamos atendiendo a
30 personas y vamos a pasar a
atender a 60 personas. Esto for-
ma parte de una transformación
que busca abrirnos más hacia
la comunidad, acercarnos a las
personas y llegar a aquellas a las
que no se llega de otras maneras,
sino yendo a su domicilio, yendo
a los lugares donde habitan, y
desde ahí construir posibilidades
y propuestas de transformación
y cambio.
- ¿Cómo se vivieron las
festividades de fin de año en
el hogar acá en Chillán?
- Tuvimos una gran celebración
de Navidad con el lanzamiento
de todo esto, con más de 100
personas que participan en
nuestros programas. Cada uno
de los programas también está
entregando apoyo a las personas
que acogemos.
El Hogar de Cristo siempre
invita a solidarizar con otros,
especialmente en este tiempo.
Creemos que la solidaridad tiene
que ser un eje central de nuestra
vida, no el individualismo ni la
idea de que cada uno se preocupe
solo de sí mismo.
La solidaridad puede partir
desde una palabra de apoyo,
una cercanía, un abrazo, una
invitación a una persona sola
a compartir una comida, has-
ta un regalo o algo material.
Lo importante es abrirse a la
realidad de otros, porque to-
dos, hoy o mañana, podemos
necesitar de la solidaridad de
alguien más.
- Tras 81 años, ¿qué busca
seguir construyendo el
Hogar de Cristo?
- Después de 81 años, el Ho-
gar de Cristo sigue. Estamos
tratando de construir confianza
entre las personas, solidaridad
entre las personas, una socie-
dad más amable, donde todos
tengamos un lugar y un espacio
para estar.
Eso es lo que queremos para
esta Navidad y para los años que
vienen: mirar alrededor, reco-
nocer las necesidades de unos y
de otros, y seguir adelante por
muchos años más.
La pobreza que nosotros vivimos hoy día no es la pobreza que vi-
vía el Padre Hurtado cuando comenzó el Hogar de Cristo. En esas
condiciones, lo que estamos haciendo es un proceso de transfor-
mación y de cambio de las formas en que atendemos a las perso-
nas”
Estamos lanzando un nuevo proceso de trabajo con las personas
en situación de calle a través de un programa de apoyo territorial.
Este programa está orientado a llegar a las personas en la calle,
orientarlas y trabajar con ellas en un plan que les permita salir de
la calle, con foco puesto principalmente en el trabajo, la vivienda y
la salud”
Creemos que la calle no es un lugar adecuado para vivir. Por
eso ponemos el foco en el trabajo, la vivienda y los temas de
salud. En segundo lugar, entendemos que las personas en
situación de calle son protagonistas de su propia acción, pero
también está la comunidad y el entorno, que pueden aportar
mucho”