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los casos98. En todo caso, en palabras del experto José Joaquín Rodríguez Moreno:
“[…] en ciertas ocasiones simplemente poseían una fuerte voluntad y el deseo de ayudar
a los necesitados”99, dos de los elementos comunes y básicos en todos los superhéroes.
La fórmula de los superhéroes era garante de éxito para las editoriales100, hecho
que se vio respaldado gracias al desarrollo de “seriales cinematográficos y radiofónicos
que convirtieron a los personajes de las viñetas en auténticos iconos americanos”101.
De esta manera, Marvel Comics (por entonces Timely Comics), constituida
como editorial en 1939 y en competencia de DC Comics, llevó a cabo una producción
en serie de varios personajes “a la sombra del éxito creciente de los superhéroes, y con
una infraestructura mínima a las órdenes del hasta entonces editor de revistas Martin
Goodman”102 y que pronto serían conocidos. Los primeros superhéroes creados por
Marvel Comics en estos años son Namor el príncipe submarino y la Antorcha Humana.
Ambos alcanzaron pronto una notable popularidad. Sin embargo, en Marzo de 1941 la
editorial Marvel publicaría el superhéroe hasta ahora más importante de su trayectoria:
el Capitán América103, precisamente el protagonista de la fuente sobre el que se
realizará el estudio.
El Capitán América, uno de los personajes más icónicos de Marvel y titular de
una de sus series de mayor éxito, “se concibió como una máquina de combate humana
para luchar contra las tropas nazis en una Europa en guerra, antes de que América
entrara en la contienda”104. El editor Martin Goodman quería lanzar una nueva serie de
cómics entre cuyos títulos presentarían uno protagonizado por un héroe de corte
98 Los poderes desarrollados por estos superhéroes radicaban en la condición mestiza del personaje (mitad
humanos, mitad extraterrestres, por ejemplo); su condición de robots con forma humana; reencarnaciones
de dioses; resultados de la ciencia médica o resultado de ser voluntarios en experimentos secretos fallidos.
En RODRÍGUEZ MORENO, Jose Joaquín: Los cómics de la Segunda Guerra Mundial. Producción y
mensaje en la Editorial Timely (1939-1945), Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz,
Cádiz, 2010, pág. 91.
99 En RODRÍGUEZ MORENO, Jose Joaquín: op. cit., pág. 91.
100 BARRIER, Michael: “El nacimiento del comic book: el largo camino hacia Famous Funnies y
Superman”, en Historia de los Comics Volumen I, Barcelona, Toutain Editor, 1982, pág. 204.
101 Como hemos mencionado anteriormente, el máximo exponente sería Superman, que contaría con
abundante merchandising. Su nombre sirvió para promocionar seriales de radio, animación y novelas;
además de ayudar a vender productos diarios de todo tipo como juguetes, pan y ropa. En DANIELS, Les:
DC Comics, Sixty Years of the World’s Favorite Comic Book Heroes, EE.UU., Bulfinch Press, 1995,
pp.66-69, 72-75, DANIEL, Les: Superman: The Complete History, San Francisco, EE.UU., Chronicle
Books, 1998, pp.48-62 y RODRÍGUEZ MORENO, Jose Joaquín: op. cit., pág. 90.
102 CLEMENTE, Julián M.: “Namor, el príncipe de las profundidades”, en Del tebeo al manga. Una
historia de los cómics III. El comic-book: superhéroes y otros géneros, Panini España, Girona, 2007, pág.
49.
103 En VILCHES FUENTES, Gerardo: Breve historia del cómic, Ediciones Nowtilus, Madrid, 2014, págs.
40-41.
104 BALLESTEROS, Antonio y DUÉE, Claude (Coords.): Cuatro lecciones sobre el cómic, Ediciones de
la Universidad de Castilla-La Mancha, Cuenca, 2000, pág. 72.