
22.
INT. CASA DILAURENTIS - NOCHE
Courtney entra exaltada. Su familia se encuentra en el
comedor. Su madre intenta decirle algo pero ella no escucha
y sube las escaleras directo a su habitación. Encuentra la
puerta entre abierta, la termina de abrir de un empujón,
enciende la luz, nada parece estar fuera de lugar.
Al otro lado de la calle escucha risas, cuando se detiene a
mirar ve a Spencer en actitud coqueta con Ian. Ian toma su
rostro y segundos después le da un beso en los labios.
Courtney se queda atónita pero a la vez triunfante, cuando
pasa junto al espejo se asusta con su propio reflejo.
COURTNEY DILAURENTIS
Debe ser lo que me dio Cassie...
Se recuesta sobre la cama, nota algo punzante en su cabeza,
lo toma y descubre un gancho de cabello, lo mira
desconcertada e insegura y lo lanza al aire. Se sienta en la
cama, mira al piso, algo llama su atención y lo levanta del
suelo. Es su diario, dos fotos polaroid sobresalen de él. En
una se le ve bajando del carro de Cassie y en otra viendo
hacia la ventana. Courtney se levanta de la cama de golpe,
trata de observar mejor las fotografías, da un par de pasos
y se sienta en la silla frente a su peinadora.
COURTNEY DILAURENTIS
(con la mirada perdida)
No... puede... ser...
Deja caer las fotografías al suelo, cruza los brazos sobre
la mesa, recuesta su cabeza unos segundos y un ruido la
obliga a mirarse en el espejo. Su reflejo niega lentamente
con una risa burlona. Courtney parpadea varias veces, trata
de aclarar su vista estrujando sus ojos con sus dedos. Una
vez más, ve detenidamente el espejo y cuando asiente, su
reflejo niega.
Courtney se echa hacia atrás con la silla, alza su mano
derecha y su reflejo la imita a la perfección. Pone su mano
izquierda en su frente y todo vuelve a estar bien con su
reflejo. Suspira aliviada y sacude la cabeza mientras suelta
una risa nerviosa.
El eco de una risa interrumpe su tranquilidad. Voltea
lentamente hacia el espejo y se encuentra con su reflejo,
inmóvil, mirándola desafiante. Courtney intenta repetir la
rutina, alza una mano, el espejo la imita, alza la otra y
nada malo ocurre. Se aproxima un poco para ver de cerca, su
reflejo lanza una sonrisa macabra, una mano la toma por el
cuello con fuerza y escucha las palabras "VE DESPIDIÉNDOTE".