Chica, Rose… y Claire
Una licenciatura en historia y dos años transcurridos en
Oregón y California como instructora de rock climbing y
rafting ayudaron a Cameron a imaginarse cómo podía vivir
Chica hace 40 mil años.
Cameron comenta: «Cuando estoy al aire libre, mis
sentidos cambian y tengo la habilidad de sentir el olor de
un oso, antes de oírlo y verlo. En Canadá, además, te
puedes encontrar con condiciones propias de la era glacial.
Por ejemplo, estaba haciendo una excursión al norte de
Toronto cuando, con las raquetas de nieve, entré en una
cueva con paredes de piedra caliza. Estaba helada. Sin embargo, como instructora, pude
construir un refugio tan bien aislado que podíamos estar solo con una camiseta. Así que no
tuve dudas: Chica también podría haber construido su refugio allí».
En el libro, vemos que Chica se convierte en mujer y madre: «Tanto Chica como Rose están
embarazadas y dan a luz. En 40 mil años, el cuerpo humano ha cambiado, la cabeza y la
pelvis se han transformado, pero la maternidad se ha mantenido igual. Incluso en los
riesgos. Cuando estaba dando a luz a mi segundo hijo, tenía el cordón umbilical enrollado al
cuello. Los médicos no podían practicar la cesárea. Estaba en pánico, pero gracias a mi
valentía, mi hijo pudo nacer sin que sufriéramos ningún daño. La evolución está lejos de la
perfección. Rose es una mujer de ciencia, pero vive con la dificultad de una madre que tiene
que compaginar su vida con el trabajo con el miedo de que, estando embarazada, puedan
excluirla y perder su trabajo. Como Chica, las madres de hoy luchan para procurarse comida
y poder vivir.»
Los neandertales también eran mujeres. Y pintaban.
Los humanos modernos y los neandertales vivieron en las mismas áreas durante miles de
años, y cada vez está más claro que físicamente eran más similares a nosotros de lo que nos
hemos permitido imaginar. La presencia de sus rasgos genéticos en nuestro ADN confirma
que los humanos modernos se reprodujeron con ellos. «Un maravilloso artículo de la revista
del New York Times, “Los neandertales también eran personas”, explicó recientemente cómo
nuestras similitudes con los Neandertales van más allá de los genes. Pero en ese
artículo había algo que me molestaba. No estaba segura de qué, así que lo releí y lo encontré:
¿Quién era el Hombre de Neandertal? Hay muchas cosas que jamás sabremos sobre los
neandertales, pero hay una que sí sabemos: más o menos la mitad eran mujeres.»
«Algunas de las pinturas rupestres más antiguas encontradas fueron hechas por
artistas que estamparon sus manos en las paredes de las cuevas. Durante años se ha