cuenta que, el pensamiento crítico fomenta la ciudadanía activa y comprometida,
capaz de cuestionar y transformar la realidad ética y responsablemente.
La comprensión lectora se define como la capacidad de entender, interpretar, y
evaluar el significado del texto escrito, estableciendo conexiones entre lo leído y el
conocimiento previo del lector. Desde la perspectiva teórica, los autores coinciden
en que la comprensión lectora es el proceso activo que involucra habilidades
cognitivas y metacognitivas. Navarra (2020), propone el modelo de procesamiento
de la información, en el cual lector construye la representación mental del texto
mediante la integración de significados literales e inferenciales, capacidad
fundamental para el aprendizaje y desarrollo de habilidades críticas en los
diferentes niveles educativos.
Los niveles de comprensión lectora se dividen en: literal, inferencial, y crítico, los
cuales representan mayores complejidades en el procesamiento del texto, por su
parte, el nivel literal consiste en identificar información explícita del texto como:
detalles, fechas, y personajes, contemplándose como el nivel básico que se enfoca
en responder preguntas del tipo "¿qué dice el texto?". Aunque esencial, su
desarrollo no garantiza la comprensión integral, ya que no incluye la capacidad de
ir más allá de lo explícito.
El nivel inferencial requiere que el lector interprete información implícita,
establezca relaciones entre ideas, y deduzca significados no evidentes a primera
vista, de esta forma, el lector es capaz de comprender el contexto, identificar las
intenciones del autor, e inferir consecuencias de las acciones descritas, dicho nivel
demanda habilidades de razonamiento lógico y permite la conexión significativa
con el texto.
El nivel crítico es el más complejo y exige al lector evaluar la calidad, validez, y
relevancia del texto en relación con otros conocimientos y contextos, de esta forma,
el lector analiza el contenido, propósito, argumentos, y posibles implicaciones de
lo leído, dicho nivel fomenta el pensamiento crítico, permitiendo a los lectores
cuestionar, opinar, y reflexionar sobre la información presentada (V. Guamán &
Espinoza, 2022).
El desarrollo de la comprensión lectora está influenciado por múltiples factores,
entre ellos las competencias lingüísticas, que abarcan: el dominio del vocabulario,
gramática, y capacidad para estructurar ideas. Sin estas bases, el lector enfrenta
dificultades para interpretar el texto, lo que limita el aprendizaje, por otra parte, el
contexto sociocultural y familiar son críticos, ya que el acceso a libros, exposición
a prácticas lectoras, y estímulo de los padres influyen directamente en la
motivación y desarrollo de las habilidades lectoras del estudiante.
La comprensión lectora y pensamiento crítico se interrelacionan profundamente,
de ahí que, el lector que domina la comprensión es capaz de analizar y evaluar