41
de la miseria y el dolor que conlleva la experiencia y urgencia femenina “ the femenine urge”, entendida
como la necesidad del hacer, pensar, sentir y actuar desde el sentimiento y la concepción interiorizada de
lo que es ser mujer (Hernández, 2022), ha sido un tema recurrente y que no solo se ha presentado en la
actualidad con el Feminismo Disociativo, sino más bien, se ha convertido en uno de los temas de moda en
la historia, enmarcando a la mujer dentro de este ciclo de miseria constante a la que se ve expuesta
(Bredossian, 2022), por medio de la creación de un estereotipo a alcanzar que ha permanecido en el tiempo.
Desde Julieta de Shakespeare al ser invadida por el dolor y la miseria que trae la pérdida de su amor “¿Todo
lo apuraste, sin dejar una gota amiga que me ayude a seguirte? ¡Besaré tus labios! ... ¡quizá quede en ellos
un resto de ponzoña para hacerme morir con un reconfortante!” (Shakespeare, 1597, 5.3.65), hasta la era
de la romantización de las enfermedades mentales como la ansiedad, depresión, tca en las redes sociales
durante los años 2000 (Bredossian, 2022) que se impregnaban en las letras de Lana del Rey “Don't make
me sad, don't make me cry sometimes love is not enough and the road gets tough, i don't know why keep
making me laugh, Let's go get high” (Del Rey, 2012, 1m09s). Demuestran cómo el uso de este tópico ha
formado parte en la historia cultural de la mujer, ¿Quién no quiere lamentarse de sus propias tragedias,
mientras se cumplan los cánones de belleza y no se pierde el sentimiento de ser deseada mientras se hace?
Liu (2019) caracterizará este proceso dentro de la formación de objetos culturales que pasan a convertirse
“en el pegamento de una determinada forma de vida pública” que se anhela alcanzar y mostrar delante de
la sociedad, a pesar de la individualidad, vulnerabilidad e intimidad que conlleva abrazar aquel dolor
femenino.
El uso y la expresión de esta miseria que nace desde la urgencia femenina encontrará su punto clímax en el
Feminismo disociativo, que tal como se mencionado anteriormente, se le atribuye su origen a Emmelien
Clein, periodista y escritora caracterizada por su crítica aguda y opinión fundamentada cuando respecta a
temas contemporáneos que son partes de la historia cultural generacional. La cual lo define como la idea
que busca “rechazar el sustento” de aquello que conocemos como feminismo, y que podría llevarnos a un
ideal esperanzador, permitiendo a la mujer “vivir unas veces dentro y otras veces fuera del cuerpo escarpado
que adora la sociedad” (Clein, 2019). Logrando generalizar el ideal de la experiencia femenina en la
“disociación” interna completa, pero que en ojos de la sociedad cumple con sus estereotipos. Es decir, la
mujer disociada lograra encontrar el equilibrio “perfecto” entre la “disociación” que permite escaparse de
los parámetros de la sociedad patriarcal, no bajo la opresión, si no que ahora, se toma poder sobre ellos,