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organizaciones y sus integrantes. Su propósito es orientar la toma de
decisiones en el mundo corporativo, considerando no solo el
cumplimiento de las normas legales, sino también el respeto a los
derechos humanos, la equidad, la justicia y el bien común. En este
sentido, la ética empresarial busca establecer una base moral para la
acción empresarial, fomentando prácticas que beneficien tanto a la
empresa como a la sociedad. (Restrepo, 2022)
En el contexto latinoamericano, la ética empresarial ha cobrado
relevancia como respuesta a los problemas estructurales que afectan a
la región, como la corrupción, la informalidad, la explotación laboral
y la falta de regulación efectiva. Por ello, no basta con promover
códigos de conducta o manuales de buenas prácticas; es necesario
construir una cultura organizacional sustentada en principios éticos
que guíen de forma constante y coherente la actuación de todos los
niveles jerárquicos de la empresa. (Montoya Acevedo, 2021)
Una de las claves para entender la ética empresarial es la distinción
entre legalidad y moralidad. Mientras que la legalidad establece lo
mínimo que una empresa debe cumplir para no ser sancionada, la ética
plantea lo que una empresa debe hacer para actuar de forma correcta,
incluso cuando la ley no lo exige expresamente. Esto implica tomar
decisiones responsables, transparentes y empáticas, considerando el
impacto que generan en los diferentes grupos de interés (stakeholders)
como empleados, consumidores, proveedores y comunidades.
(Chiavenato, 2021)
Desde una perspectiva filosófica, la ética empresarial se basa en
corrientes como el utilitarismo, el deontologismo y la ética del
cuidado, que ofrecen distintas formas de justificar la conducta moral
en el ámbito corporativo. Sin embargo, en el contexto
latinoamericano, autores como (Pérez López, 2022) han destacado la
necesidad de una ética basada en la responsabilidad social, donde la
acción empresarial se valore por su contribución al desarrollo humano
y no únicamente por su eficiencia económica. Esta visión busca
superar la lógica del mercado y humanizar la gestión empresarial. La
aplicación de la ética en la empresa se refleja en múltiples
dimensiones: el respeto por los derechos laborales, la equidad de
género, la integridad en los negocios, la rendición de cuentas, el